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Síntomas Característicos

El suicidio no es una enfermedad mental en sí misma, sino una consecuencia potencial grave de los trastornos mentales tratables que incluyen la depresión mayor, el trastorno bipolar, el trastorno de estrés postraumático, el trastorno límite de la personalidad, la esquizofrenia, los trastornos por consumo de sustancias y los trastornos de ansiedad. Las personas que mueren por suicidio no quieren morir, sino más bien acabar con su dolor. El suicidio se puede prevenir. No se tome las palabras de ellos sobre el suicidio como simples amenazas.

Una manera de ayudar es reconocer las pistas de que alguien puede estar planeando suicidarse:

  • La persona se aísla y se retrae. Evitarán a sus amigos y familiares cercanos y perderán interés en actividades y eventos sociales.
  • Algunas veces la persona se enfoca en la muerte o habla abiertamente acerca de querer morir. Pueden investigar maneras de suicidarse o comprar una pistola, un cuchillo o píldoras.
  • La persona mostrará signos de desesperación que se manifestarán hablando abiertamente sobre el dolor insoportable o sintiendo que son una carga para los demás.
  • La persona puede comenzar a hacer planes y tomar medidas para prepararse para su muerte, como actualizar un testamento, regalar cosas y despedirse de los demás. Incluso pueden escribir una nota de suicidio.
  • La persona puede mostrar fluctuaciones extremas en su estado de ánimo. Pueden volverse muy irritables, malhumorados o agresivos, y luego calmarse repentinamente una vez que han decidido llevar a cabo el suicidio. Entonces pueden dormir mucho más o mucho menos de lo habitual.
  • La persona puede comenzar a consumir sustancias para aumentar las probabilidades de suicidio. Consumir muchas drogas y alcohol puede ser un intento de aliviar el dolor o de hacerse daño a sí mismos.
  • La persona puede comenzar a actuar de manera imprudente y tomar riesgos, como conducir ebria o tener relaciones sexuales riesgosas.

 

Prevalencia y Edad de Inicio

Entre los adolescentes y adultos menores de 35 años, el suicidio ocupa el primer lugar entre las causas de muerte por accidente entre los jóvenes de 15 a 24 años. En promedio, hay 122 estadounidenses que mueren por suicidio todos los días. Los índices de suicidio han aumentado entre los adultos de mediana edad y de edad avanzada y más de 9.4 millones de adultos en los Estados Unidos han tenido pensamientos serios sobre el suicidio en los últimos 12 meses.

El riesgo de suicidio es mayor en los siguientes grupos:

  • Personas mayores que han perdido a su pareja por muerte o divorcio
  • Personas que han intentado suicidarse en el pasado
  • Personas con antecedentes familiares de suicidio
  • Personas con un amigo o compañero de trabajo que se suicidó
  • Personas con antecedentes de abuso físico, emocional o sexual
  • Personas solteras, no cualificadas o desempleadas
  • Personas con dolor crónico o una enfermedad incapacitante o terminal
  • Personas que son propensas a comportamientos violentos o impulsivos
  • Personas que han sido recientemente dadas de alta de una hospitalización psiquiátrica (Este es a menudo un período de transición muy aterrador)
  • Personas en ciertas profesiones, como agentes de policía y proveedores de atención médica que trabajan con pacientes con enfermedades terminales
  • Personas con problemas de abuso de sustancias

 

Tratamientos y Apoyo

Si conoce a alguien que amenaza con matarse, no lo deje solo. Llame al 911 o llévelos a la sala de emergencias más cercana.

No tenga miedo de preguntar a su ser querido si está pensando en suicidarse, está deprimido o tiene problemas. Tome en serio todas las señales de advertencia de suicidio. Su apoyo puede ayudar a salvar una vida. Una conversación franca no hará que la persona actúe marcada por sus sentimientos. De hecho, hablar puede ayudar a aliviar los pensamientos suicidas. Anime a la persona a hablar con un profesional de salud mental lo antes posible. Puede comunicarse con un consejero capacitado en la Línea Nacional de Prevención del Suicidio (The National Suicide Prevention Lifeline). 800-273-TALK (800-273-8255). Siempre están abiertos.

En algunos casos, la persona sólo necesita saber que a alguien le importa y está buscando la oportunidad de hablar sobre sus sentimientos. En lugar de tratar de convencer a la persona de que no se suicide, hágale saber que la depresión es temporal y tratable. A continuación, puede alentar a la persona a buscar ayuda profesional.

 

Una Perspectiva Espiritual

La Biblia no dice que el acto de suicidio, por trágico que sea, es un pecado imperdonable. Sin embargo, Dios nos recuerda constantemente en su palabra que Él nunca desperdiciará el dolor con el que luchamos en esta vida. Él lo cambiará para bien de alguna manera y lo usará para fortalecernos y ayudar a otros. Elija enfocarse en lo siguiente:

  • Elija no dejarse llevar por el miedo. No tenga miedo de buscar ayuda si se encuentra en dificultades. Dios nunca le dejará ir. Él le ha dado a usted otras personas para que le ayuden a llevar sus cargas. Sepa que nunca está solo. Muchos han caminado por este camino antes y ofrecen abiertamente su apoyo.
  • Sepa que Dios lo ama y está siempre con usted. Él nos sostendrá a través de nuestras mayores cargas.
  • Sepa que Él no lo condena ni lo acusa. Ofrece libertad y paz.
  • Tenga la seguridad de que Él es más grande que cualquier cosa que enfrentemos en esta vida. Él ofrece Su ayuda y Su fuerza. Recuerde que Él tiene un plan para el bien reservado y que lo que sea que enfrentemos ahora, no importa cuán oscuro parezca, no permanecerá igual. Todavía hay esperanza por delante.
  • Hay poder en la Palabra de Dios y en orar a Él. Nos recuerda que no regresará vacío, sin lograr grandes cosas. Incluso en las luchas más profundas, Él es capaz de llevarnos al otro lado, a través de Su sanación y fortaleza.